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dentro del ciclo: naturaleza intervenida. reflexiones sobre la naturaleza, el medio ambiente y las nuevas tecnologías

idea de: juan ramón barbancho

exposición: ejecutables

obra de: arcángel constantini + enrike hurtado + joan leandre + brian mackern + santiago ortiz + luigi pagliarini

comisario: nilo casares

producción: eva lópez clavijo
coordinación técnica: gonzalo posada

calendario: [11.12.008)(17.12.008]

sala: espacio inciarte
c/ santa lucía, 10.
sevilla (españa)

presentación de la expo:

_ejecutables_ es el título de una selección de obras que pueden ser ejecutadas desde un ordenador sin necesidad de estar conectadas a la red, lo que se conoce como ejecutadas en local, para referirse a que no tienes que salir del locus del disco duro para tener la obra a tu disposición. ejecutables es una exposición que ofrece obras que podrían ser movidas en línea pero ofrecidas en local porque el hecho de estar en línea no les añade nada, ni a las que permiten interacción ni a las que no la posibilitan.
sobre la interacción es necesario hacer una advertencia.
pero antes explicaré qué es el software.art, un término que trata de referir aquellas obras en que el software tiene una intención no productiva, es decir, que no está pensado para engordar las arcas de la facturación empresarial o el intercambio de conocimiento, como podría ser el programa de escritura desde el que estoy dando a luz esto, sino que su intención primera es alguna suerte de finalidad bastarda a la inicialmente concebida como propia de los programas de ordenador, que en manos de los artistas pasan a producir rentabilidad en un segundo grado e imponen como primera finalidad la perversión de esa utilidad nunca cuestionada cuando uno abre un programa y se decide a, por ejemplo, escribir todo esto. con las obras de software.art uno se encuentra sobre todo con un interrogante sobre la utilidad del mismo software, o al menos con la posibilidad de usarlo para cosas menos imperiosas que las que concurren en la cadena de producción de riqueza o conocimiento, para adentrarse en la generación de espacios de recreo, reflexión, porque te muestran los estándares de percepción de la interfaz de otra manera, y otros más que no sé cómo definir y que son característicos del arte (y que tire la piedra el primero que sepa hacerlo, que yo me pongo a tiro para recibirla).
vuelvo a la interacción, o interactuación. en muchas obras de software.art se da al prosumidor (palabra resultante de unir los términos productor y consumidor y que viene a significar un consumidor productivo, según feliz expresión del alvin toffler de _la tercera ola_), repito, se le da al prosumidor la oportunidad de acabarlas, de llevarlas a término porque sin el concurso del prosumidor no estarían conclusas, no serían tales. ello quiere decir que cuando se da un interacción de este tipo, no es banal, no es como un pasar la página del libro, objeto con el que uno también interactúa, sino que sería como ponerle las frases que le faltan según pautas prefijadas por el autor inicial y que en ocasiones no fueron previstas por la escritura matriz, no así en otras, perfectamente predecibles. esta interacción del prosumidor consigue, en los casos en que se da o se permite, redondear las obras cada vez de un modo distinto y suponen un aliciente más en su fruición ya que superan la mera recepción para adentrarse en el terreno de la construcción compartida. pero esto no es una característica necesaria del software.art ya que, como se ve entre las obras seleccionadas, se puede perfectamente dar esta forma de arte sin contar con el prosumidor y volver sobre el espectador al que estamos acostumbrados en formas de arte anteriores. en esta exposición se recogen ambas formas de relación con la obra para que el visitante no se vea en la obligación de prosumir si no lo desea, y para que no situar como razón principal de una forma de arte algo que no lo es. así tenemos la obras que corren por su cuenta, como es el caso de _energies visualiser_ (2004), de luigi pagliarini, _loops_ (2008), de enrike hurtado, o _in the name of kernel!... song of the iron bird_ (2006-2008), de joan leandre. y que nos presentan tres modos distintos de ser ejecutado. en el primer caso, nos enfrentamos a un módulo de inteligencia artificial que tiene como meta deformar, en lugar de competir por la vida que sería lo que se espera de la inteligencia, sea artificial o no. en el segundo, nos encontramos ante una aplicación desarrollada para la composición sonora que se ejecuta de modo automático para que el espectador la disfrute sin otro aliciente que seguir las pautas ínsitas en ella. y en el tercero, nos topamos con la transferencia al formato vídeo del registro de la manipulación a que se han sometido distintos juegos de ordenador, ahora comprendido como un ejecutable más que se puede lanzar desde tu ordenador, ajeno a la discusión sobre el mejor soporte para la hd.
del lado de las manipulables, de aquellas obras que esperan algo del prosumidor porque sin él no son nada, se encuentran _faktor >y<_ (2003), de arcángel constantini, _34s56w.org_ (2002-2008), de brian mackern, y _spisi_ (2008), de santiago ortiz. en los dos primeros casos nos encontramos ante dos ejemplos de soundtoys. otro término que merece explicación. los soundtoys son interfaces gráficas cuyas consecuencias son sonoras, es decir, cuando yo manipulo la interfaz gráfica de una de estas obras, además de cambiar su apariencia visual, genero sonidos valiosos para el resultado final de la obra. en el caso de los soundtoys la prosumición es obligatoria, sin ella no existe obra, ni gráfica ni sonora. de este tipo son las obras que aquí se recogen de arcángel constantini, quien con su habitual sentido de la desorientación, te somete a un trasiego veloz por una obra, que bajo la presión del teclado irá modificando su presencia ante el prosumidor de sonidos y formas. también sin salirnos de los soundtoys, brian mackern, en sentido más psicogeográfico, sobrevuela su propia ciudad, montevideo, con el auxilio preferente del ratón, a excepción hecha de una de las piezas que forman este retablo sobre las peculiaridades de esta capital americana.
y finalmente, resta la obra _spisi_ (2008), de santiago ortiz, que aunque interactiva, nada tiene que ver con el mundo de los soundtoys, y sí mucho con el mundo real ya que nos introduce en una espiral de datos muy acorde con las distintas espirales en que en estos días nos vemos envueltos como consumidores de noticias alarmantes, veamos si prosumidas se digieren mejor.
valga esta exposición como pie para adentrarse en el software.art y sus distintas ejecuciones.



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in the series: intervened nature. reflections on nature, the environment and new technologies

an idea by: juan ramón barbancho

exhibition: executables

works by: arcángel constantini + enrike hurtado + joan leandre + brian mackern + santiago ortiz + luigi pagliarini

curator: nilo casares

production: eva lópez clavijo
technical coordination: gonzalo posada

schedule: [11.12.008)(17.12.008]

gallery: espacio inciarte
c/ santa lucía, 10.
sevilla (spain)


exhibiton's intro:

_executables_ is the title of a selection of pieces which can be processed from a computer without the need to be connected to the web. this is known as local processing, meaning that you do not have to leave the hard disk to have the work of art at your disposal. executables is an exhibition of work which can be moved online but is available locally because being online adds nothing to such pieces, whether they enable interaction or not.
a warning should be made about this interaction.
but i will first explain what software.art is. the term refers to items in which the intention of the software is non-productive. in other words, it is not designed to fill company's pockets or exchange knowledge, like the word processing program i am using to write this, as its primary purpose is a kind of bastard objective, secondary to the primary aim of computer programs which, in the hands of artists, focus less on revenue and more on the perversity of the utility which is never questioned when one opens a computer program and, for instance, decides to write all this. with the works of software.art, one first finds a question concerning the utility of the software itself, or at least the possibility of using it for less imperative things than those involved in a wealth or knowledge production chain, such as recreational purposes or merely thinking, as they show the standards of perception of the interface in a different way, and in other ways i am incapable of defining, which are characteristic of art (and he who knows how, may he throw the first stone, because i'm here ready to catch it).
returning to interaction, in many software.art items, the prosumer (the word is a combination of producer and consumer, and means productive consumer, and was fortunately coined by alvin toffler of the third wave), is given the opportunity to finish them, because without the prosumer they would be incomplete. this means that when there is an interaction of this kind, it is not banal, it is not like turning the page of a book, an object with which one also interacts, but like adding missing sentences according to rules pre-established by the initial author and which are often not foreseen by the original writing, although on other occasions they are perfectly foreseeable. the prosumer's interaction, when permitted, manages to finish off the works in a different way every time, representing another incentive for their enjoyment, as they are not only viewed but also enable shared construction. but this is not a necessary characteristic of software.art as, as we can see in the selected pieces, this form of art is also possible without the involvement of the prosumer, who merely acts as the spectator to whom we are accustomed in previous art forms. this exhibition contains both forms of relating to art so that visitors are not forced to prosume if they prefer not to, and to avoid transforming the true reason for an art form into something that it is not. there are items which do their own things, such as _energies visualiser_ (2004), by luigi pagliarini, _loops_ (2008), by enrike hurtado, or _in the name of kernel!... song of the iron bird_ (2006-2008), by joan leandre. and they present three different forms of execution. in the first case, we have an artificial intelligence module aimed at deforming, instead of competing for life, which is what would be normally expected from intelligence, artificial or not. in the second, we find an application developed for audio compositions which executes automatically for the spectator to enjoy with no more incentive than to follow in its lead. and in the third, we have a transfer to video format of the manipulation applied to different computer games, now comprising another program which can be opened on your computer, irrespective of the debate on the best support for hd.
manipulation is possible, however, on pieces which expect something from the prosumer in order to be complete. they include _faktor >y<_ (2003), by arcángel constantini, _34s56w.org_ (2002-2008), by brian mackern, and _spisi_ (2008), by santiago ortiz. the first two cases are two examples of soundtoys, another term which deserves an explanation.
soundtoys are graphic interfaces in which the consequences are sound. in other words, when i manipulate the graphic interface of one of these pieces, not only does its visual appearance change, but i also generate sounds which are valuable for the item's final outcome. in the case of soundtoys, prosumption is mandatory, as there is no work, visual or sound, without it. this applies to the pieces by arcángel constantini who, which his usual sense of disorientation, subjects us to a fast voyage which, under the pressure of a keyboard, changes its presence before the prosumer of sounds and shapes. still on the subject of soundtoys, brian mackern, in a more psychogeographic sense, flies over his own city, montevideo, with the help of the mouse, one of the pieces which form this study of the peculiarities of this american capital.
and finally, we have _spisi_ (2008), by santiago ortiz which, although it is interactive, has nothing to do with the world of soundtoys and a great deal to do with the real world, as it introduces us into a data spiral similar to the similar spirals in which we find ourselves as consumers of alarming news. they may be better digested when prosumed.
this exhibition is the perfect occasion to discover software.art and its different possibilities.

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